Abelardo de la Espriella: los primeros 11 días, el terremoto y las polémicas

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Once días de gobierno, un terremoto de 7,4 con casi 300 muertos, cuatro polémicas simultáneas y una tabla de aciertos y desaciertos. El análisis cronológico y objetivo de lo que ha hecho Abelardo de la Espriella.

Colombia · Política · Análisis de Gestión

Los primeros once días de Abelardo de la Espriella: posesión histórica, terremoto catastrófico, decisiones acertadas y polémicas que ya le pesan al gobierno

Ningún gobierno colombiano en la historia moderna había enfrentado una catástrofe natural de esta magnitud en sus primeras 72 horas de mandato. El terremoto de magnitud 7,4 del 10 de agosto cambió los planes del nuevo presidente y lo puso de inmediato ante su prueba más exigente. Altavoz360 hace un análisis cronológico y objetivo de lo que ha hecho bien, lo que ha hecho mal y lo que el país todavía está esperando del nuevo gobierno.

Nota editorial: Este artículo busca un análisis objetivo, sin afinidad política. Presenta aciertos y errores con la misma vara, basándose en hechos verificados por medios nacionales e internacionales. La gestión de cualquier gobierno merece análisis informado, no simpatía ni animosidad.

7 de agosto — La posesión: un gesto político y una promesa de país

Abelardo de la Espriella tomó posesión como presidente de Colombia el 7 de agosto de 2026 en la Universidad Santiago de Cali, en una ceremonia que marcó el inicio del período 2026-2030 y que tuvo como escenario para el discurso inaugural el Cantón Militar Pichincha de Cali, en el departamento de Valle del Cauca.

La elección de Cali no fue logística: fue un mensaje político deliberado. «Mi posesión será mucho más que una ceremonia. Será la primera demostración de que la descentralización deja de ser un discurso para convertirse en una realidad», había dicho De la Espriella antes del acto. Fue el primer presidente colombiano en posesionarse fuera de Bogotá en décadas, y el impacto económico para la ciudad se estimó en alrededor de 10.000 millones de pesos.

Entre los mandatarios asistentes estuvieron Javier Milei (Argentina), José Antonio Kast (Chile), Daniel Noboa (Ecuador), Santiago Peña (Paraguay) y José Raúl Mulino (Panamá), junto con el canciller de Brasil, Mauro Vieira, y el vicepresidente de El Salvador, Félix Ulloa. Felipe VI, rey de España, también asistió al acto. La composición ideológica de los asistentes fue inmediatamente señalada por la izquierda colombiana: se trató de una ceremonia de gobiernos de derecha y centroderecha, con notables ausencias de mandatarios progresistas de la región. El gobierno lo enmarcó como una decisión soberana de relaciones exteriores.

El conservador Abelardo de la Espriella asumió la presidencia de Colombia con la promesa de darle prioridad a la seguridad, el combate a los grupos armados ilegales y la suspensión de las negociaciones de paz que abrió su antecesor Gustavo Petro. En materia de política exterior, uno de los primeros anuncios fue que Colombia dejaría de ser parte de la Ruta de la Seda para alinearse más claramente con Estados Unidos, un giro de 180 grados respecto a la política exterior del gobierno saliente.

Lo que se firmó el 7 de agosto

  • A través del Decreto 1136, firmado el 7 de agosto de 2026, el presidente Abelardo de la Espriella hizo oficial el nombramiento de su nuevo equipo de gobierno, con 18 ministros confirmados.
  • Suspensión de las mesas de diálogo con el ELN y las disidencias de las FARC, cumpliendo una de sus principales promesas de campaña.
  • Orientación del gobierno hacia seguridad, combate a grupos ilegales y política fiscal sin aumento de impuestos.

7 al 9 de agosto — Las primeras 48 horas: operativos militares y señales de un giro en seguridad

En sus primeras 48 horas en el poder, el gobierno de Abelardo De La Espriella realizó al menos siete operaciones militares y desplegó un dispositivo adicional de Fuerza Pública, en línea con su promesa de campaña de retomar la «política de seguridad democrática». Disidencias de las FARC y Clan del Golfo fueron blanco de operativos que dejaron cabecillas abatidos, capturas e incautaciones de armas en varias regiones del país.

El domingo 9 de agosto, en el Guaviare, las fuerzas militares realizaron una operación en la que murió alias ‘El Ruso’, señalado como cabecilla del frente 28 de las disidencias de las FARC bajo el mando de Iván Mordisco. El gobierno presentó estos resultados como la primera demostración concreta del nuevo enfoque de seguridad. Los críticos señalaron que operaciones militares también ocurrían durante el gobierno Petro y que la diferencia está en la política, no solo en las operaciones aisladas.

10 de agosto — El terremoto de 7,4: Colombia se rompe en el día tres del nuevo gobierno

A las 7:34 de la mañana del 10 de agosto de 2026, millones de colombianos escucharon cómo rugía la tierra: un terremoto de 7,4 grados sacudió a Colombia, con epicentro en San José del Palmar (Chocó), destrozando el Eje Cafetero, el Valle del Cauca y el Chocó. Fue una de las peores catástrofes naturales de la historia colombiana reciente, y ocurrió exactamente 72 horas después de que De la Espriella recibiera la banda presidencial.

El terremoto en cifras — balance al 17 de agosto

289

personas fallecidas

4.187

personas heridas

143

desaparecidos

120.328

familias damnificadas

450

municipios afectados en 15 departamentos

$30 B

billones en daños materiales estimados

Valle del Cauca concentra 125 fallecidos, Risaralda 94, Chocó 14, Caldas 6 y Antioquia 1. Cali, Pereira, Quibdó, Manizales y Armenia permanecieron en alerta roja.

10 al 12 de agosto — La respuesta al terremoto: aciertos en la gestión inicial

En los primeros días tras el sismo, la respuesta del gobierno recibió reconocimiento amplio por su velocidad y coordinación. El Decreto 1171 de 2026, firmado por el presidente Abelardo De La Espriella en la noche del 11 de agosto, declaró la situación de desastre a nivel nacional. La decisión fue tomada por unanimidad en la reunión que sostuvo el mandatario con sus ministros y varios mandatarios locales en la sala de crisis de la UNGRD. Con la medida se pueden movilizar recursos del presupuesto para la atención de la emergencia y adelantar contrataciones directas, sin necesidad de procesos licitatorios.

El decreto declaró situación de desastre nacional para los departamentos de Antioquia, Caldas, Cauca, Chocó, Quindío, Cundinamarca, Risaralda, Huila, Valle del Cauca, Tolima, Putumayo, Norte de Santander y demás afectados.

Medidas acertadas en la respuesta al terremoto

  • Declaratoria de desastre nacional en menos de 48 horas: permitió liberar recursos y agilizar contrataciones.
  • Subsidios de arriendo y exoneración de servicios públicos: el gobierno anunció subsidios de arriendo y la exoneración en el pago de servicios públicos durante lo que dure la emergencia para las personas más afectadas.
  • Prórroga del pago de renta: «Vamos a postergar durante un mes el pago de esas obligaciones, porque las personas que están atendiendo un desastre no tienen la cabeza para estar pagando impuestos», dijo el Ministro de Hacienda.
  • Despliegue médico en Buenaventura: el gobierno envió más de 260 kilos de medicamentos, insumos y dispositivos médicos, además de personal de salud. También informó sobre la instalación de carpas para ampliar la capacidad hospitalaria y la reactivación del buque hospital Benkos Biohó desde el 14 de agosto.
  • Uso creativo de bienes incautados: el presidente anunció que dos excavadoras incautadas en una operación contra la minería ilegal serían destinadas a las labores de reconstrucción en las zonas afectadas. Un gesto práctico que generó buena recepción.
  • Presencia en zonas afectadas: De la Espriella visitó personalmente el Chocó, el Eje Cafetero y el Valle del Cauca para reunirse con gobernadores y alcaldes en Puestos de Mando Unificado.

16 de agosto — La polémica de los balones: el gesto que se convirtió en símbolo de lo que no se debe hacer

La visita del presidente Abelardo De La Espriella a Buenaventura, el domingo 16 de agosto, terminó rodeada de polémica por la entrega de balones de fútbol a niños mientras numerosas familias de la ciudad enfrentan daños en sus viviendas, problemas de acceso al agua y afectaciones en infraestructura tras el terremoto.

Videos difundidos en redes sociales muestran al mandatario lanzando balones desde una camioneta. Los elementos deportivos llevaban mensajes asociados a su movimiento político, una situación que provocó cuestionamientos adicionales sobre la naturaleza de la ayuda entregada durante la emergencia. El eslogan impreso en los balones era «Firmes por la Patria», el mismo de su campaña presidencial.

Un joven cuestionó la entrega de balones mientras varias familias siguen requiriendo techo, alimentos, agua y materiales para reconstruir sus viviendas. En ese reclamo reapareció la problemática del agua en Buenaventura: a finales de julio, el DNP reportó que el puerto registraba una continuidad promedio del servicio de agua potable de apenas 4,5 horas diarias, además de pérdidas cercanas al 92% del caudal producido.

La imagen de un presidente lanzando balones con su logo de campaña desde una camioneta blindada, en una ciudad devastada por un terremoto donde el hospital estaba colapsado y 26 colegios habían caído, recorrió el mundo en pocas horas. Las críticas vinieron de todos los espectros políticos. Fue la primera imagen que el gobierno no supo leer correctamente en términos de comunicación política.

«Se cayeron 26 colegios, el hospital está colapsado y cómo es posible que vengan a tirar balones aquí.»
— Habitante de Buenaventura, en reclamo al presidente durante su visita del 16 de agosto de 2026

16 de agosto — El ministro de Vivienda en la playa: la crisis que el gobierno no necesitaba

El mismo día de la visita presidencial a Buenaventura, estalló la segunda polémica grande del gobierno. El ministro de Vivienda, Jaime Andrés Beltrán, vive horas críticas al interior del Gobierno de Abelardo de la Espriella tras la difusión de fotos y videos en los que aparece descansando en las playas de Santa Marta durante el domingo 16 de agosto, mientras el país atraviesa una emergencia nacional por el devastador terremoto del lunes 10 de agosto, que en su primera semana se acerca a los 300 muertos.

El nuevo ministro de Vivienda de Colombia recibió una ola de críticas por irse a la playa con su familia en plena crisis por un letal terremoto, cuando miles de personas duermen en carpas o refugios improvisados tras perder sus casas. El ministro de Vivienda es precisamente el funcionario más directamente involucrado en la reconstrucción: su cartera es la que debe coordinar la evaluación de daños en las más de 9.200 viviendas destruidas y las 45.000 averiadas.

Congresistas pidieron cuentas al ministro de Vivienda por las imágenes en la playa e impulsaron una moción de censura. Según reportes de Infobae Colombia, Beltrán se negó inicialmente a renunciar, lo que generó tensión adicional al interior del gabinete. El senador Andrés Forero señaló que la actitud del ministro «metió en un problema» al presidente De la Espriella, en un momento en que el gobierno necesitaba mostrar unidad y compromiso con la emergencia.

Las otras polémicas que se acumularon en 11 días

Esa imagen de los balones se sumó a otros tres recientes escándalos del gobierno de Abelardo De La Espriella, quien solo lleva 10 días en el poder.

  • El «bodeguero» nombrado en cargo público: el nombramiento de un funcionario señalado de escribir desde una cuenta anónima insultos racistas y agresivos contra quienes piensan políticamente diferente al actual gobierno, quien borró sus redes sociales y sus trinos a pocos minutos de que se conociera su nombramiento.
  • La ministra de las TIC y su pasado petrista: el escándalo de la nueva ministra de las TIC, a quien su pasado petrista persigue en las redes sociales, y más aún cuando algunos de los nombramientos de sus subalternos han favorecido a funcionarios del anterior gobierno de Gustavo Petro. Fue una contradicción directa con el mensaje de cambio radical que De la Espriella prometió.
  • El ministro de Vivienda en la playa: ya descrito arriba. El ministro directamente responsable de atender el mayor desastre habitacional en años, en Santa Marta mientras el país enterraba a sus muertos.
  • Los balones con logo de campaña en zona de desastre: la imagen más viral y la que más daño generó a la percepción del gobierno en su primera semana crítica.

La tabla de aciertos y desaciertos: el balance objetivo

Aciertos documentados Desaciertos documentados
Declaratoria de desastre nacional en menos de 48 horas tras el terremoto. Entrega de balones con logo de campaña en zona de emergencia. Imagen política en momento humanitario.
Subsidios de arriendo y exoneración de servicios públicos para damnificados. Ministro de Vivienda en la playa durante la emergencia. El funcionario más crítico en el peor momento.
Prórroga de un mes en pago de impuestos para afectados. Nombramiento de funcionario con historial de trinos racistas e insultos anónimos.
Uso de excavadoras incautadas al narcotráfico para reconstrucción. Creatividad institucional. Ministra de TIC con nombramientos que favorecen funcionarios del gobierno anterior al que criticó.
Despliegue inmediato del buque hospital Benkos Biohó desde el 14 de agosto. Promesas anunciadas en Buenaventura sin tangibles inmediatos para la población según Fundación Pares.
Posesión en Cali como gesto real de descentralización. Impacto económico para la ciudad. Invitación a posesión con alineación política muy marcada: solo mandatarios de derecha y centroderecha.
Siete operativos militares exitosos en las primeras 48 horas: resultados concretos en seguridad. Crisis de comunicación en la primera semana: cuatro polémicas simultáneas en plena emergencia.

Lo que el país está esperando y aún no ve

Más allá de las polémicas y los aciertos de los primeros once días, hay temas estructurales que Colombia espera del nuevo gobierno y sobre los que todavía no hay acción concreta:

  • El plan de reconstrucción concreto y cuantificado: De la Espriella anunció $30 billones en daños. ¿De dónde saldrán los recursos de reconstrucción? ¿Qué se prioriza? Esas respuestas todavía no son claras.
  • La demanda de nulidad electoral en el Consejo de Estado: el proceso judicial iniciado por la denuncia de Petro sobre fraude electoral sigue su curso. El gobierno no se ha pronunciado con profundidad sobre cómo manejará ese proceso en términos institucionales.
  • La política de seguridad más allá de los operativos: suspender las negociaciones de paz sin una estrategia alternativa clara de largo plazo es una decisión de alto riesgo que el gobierno aún no ha explicado completamente.
  • El manejo de Buenaventura: la ciudad puerto lleva décadas en el abandono. El presidente prometió que no sería «la tierra del olvido». Esa promesa necesita un plan concreto, no solo palabras y balones.
  • La crisis del ministro de Vivienda: si se queda o sale del gabinete, las implicaciones son distintas. Si se queda, el gobierno asume el costo político de sostener a un funcionario que generó indignación nacional. Si sale, el gobierno pierde estabilidad en el momento en que más necesita un gabinete sólido para la reconstrucción.

Conclusión: once días que fueron diez años en términos de pruebas

Ningún análisis objetivo puede negar que el gobierno de De la Espriella enfrentó en sus primeros once días una situación que no tenía precedentes en la historia reciente de Colombia: el peor terremoto en décadas, a 72 horas de posesionarse. Eso es un hecho. Y también es un hecho que la respuesta inmediata en términos de declaratoria de desastre, alivios económicos y despliegue de recursos fue rápida y pertinente.

Pero también es un hecho que en esos mismos once días, el gobierno acumuló cuatro polémicas que revelaron problemas de criterio político, filtros en los nombramientos y, sobre todo, una desconexión entre el discurso de «estar con el pueblo» y algunas imágenes que dijeron exactamente lo contrario. Los balones con logo de campaña en Buenaventura y el ministro de Vivienda en la playa de Santa Marta son imágenes que no se olvidan fácil.

Colombia le dio a De la Espriella un mandato de cuatro años con una diferencia de apenas 245.000 votos. Eso no es un cheque en blanco: es un margen estrecho que exige gobernar con más cuidado, más criterio y más coherencia entre el discurso y los hechos. Los primeros once días mostraron que el gobierno puede actuar con rapidez ante una crisis. Lo que todavía está por verse es si puede gobernarse con consistencia ética en los detalles del día a día.

Altavoz360 hará seguimiento continuo a la gestión del gobierno De la Espriella. Este análisis fue elaborado con información de El Tiempo, Semana, El Colombiano, Infobae Colombia, Publimetro y AFP, verificada al 18 de agosto de 2026.

Redacción Altavoz360 · Colombia · Política · Agosto 2026

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Valeria Ortega
Valeria Ortega
Periodista de Tendencias “Lo viral no siempre es banal” Valeria es una observadora afilada de la cultura digital. Analiza los movimientos virales y los transforma en piezas que combinan crítica social, humor y actualidad. Siempre con una taza de café y Twitter abierto, es experta en detectar qué contenido sacude internet… y por qué. Su voz es moderna, rápida y ácida, perfecta para quienes quieren estar al día con una mirada inteligente. - Estudios: Comunicación Social (Uniandes) | Diplomado en Medios Digitales (Javeriana) - Estilo: Conversacional, crítico, irónico - Especialidad: Cultura pop, redes, lenguaje de internet
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