De la Espriella ordenó revertir el alza de 46 pesos por galón de gasolina para octubre. Analizamos quiénes se benefician, el hueco del FEPC y qué tan sostenible es la medida.
De la Espriella ordena revertir el aumento de la gasolina: que paso, a quien beneficia y por que esto es una soluccion a medias
El presidente Abelardo de la Espriella se entero del alza de 46 pesos por galon anunciada por los Ministerios de Minas y Hacienda para octubre y, por medio de redes sociales, ordeno a la ministra Maria Nohemi Arboleda echar atras la medida. La decision fue celebrada por millones de colombianos, pero los expertos advierten que el problema de fondo no desaparece: el Fondo de Estabilizacion de Precios de los Combustibles sigue acumulando un hueco que alguien tendra que pagar.
Redaccion Altavoz360 · Economia · 1 octubre 2026
Que esta pasando
El 30 de septiembre de 2026, el Ministerio de Minas y Energia y el Ministerio de Hacienda anunciaron que el precio promedio nacional de la gasolina corriente subiria 46 pesos por galon a partir del 1 de octubre, pasando de 15.886 a 15.933 pesos. La razon tecnica del alza era la actualizacion del precio reconocido a los productores de etanol, un biocombustible que se mezcla con la gasolina y que en Colombia se produce principalmente en el Valle del Cauca, departamento que en agosto fue golpeado por un terremoto que afecto su capacidad de produccion.
El aumento fue anunciado sin mayor comunicacion previa al publico. Horas despues, el presidente Abelardo de la Espriella lo supo a traves de su equipo y actuo de manera inmediata: convoco a la ministra de Minas, Maria Nohemi Arboleda, y le ordeno revertir la medida. La instruccion presidencial llego antes de que el alza pudiera aplicarse de manera generalizada en las estaciones de servicio del pais.
La cronologia de un enredo de horas
Que dijo el presidente
De la Espriella no se limito a ordenar la reversion. En su comunicado publico exigio transparencia institucional hacia adelante, afirmando que «cualquier medida que afecte el bolsillo de los ciudadanos debe explicarse publicamente antes de aplicarse» y que los colombianos merecen respuestas claras en lugar de sorpresas sobre decisiones que impacten sus finanzas.
La declaracion tiene dos lecturas. La primera es politica: el presidente toma distancia de una decision de su propio gabinete y se posiciona del lado del ciudadano comun frente a un alza de precios. La segunda es tecnica: reconoce que el aumento si tenia una justificacion real —la volatilidad del crudo internacional— y que la solucion no es ignorar ese problema sino encontrar una salida mas estructural.
Cuanto vale el galon de gasolina en Colombia hoy
| Ciudad | Precio por galon (pesos) | Variacion mes anterior |
|---|---|---|
| Bogota | 16.100 aprox. | Sin cambio |
| Medellin | 16.050 aprox. | Sin cambio |
| Cali | 16.080 aprox. | Sin cambio |
| Barranquilla | 16.020 aprox. | Sin cambio |
| Promedio nacional | 15.886 | Sin cambio |
| ACPM (diesel) | Sin cambio | Mantiene precio de septiembre |
A quienes beneficia la decision
El problema que nadie quiere nombrar: el FEPC
Detras de cada decision sobre el precio de la gasolina en Colombia hay una figura que pocos colombianos conocen pero que los afecta a todos: el Fondo de Estabilizacion de Precios de los Combustibles, conocido como FEPC. Este fondo es el mecanismo que el Estado usa para absorber la diferencia entre el precio internacional del petroleo y el precio que el colombiano paga en la bomba. Cuando el petroleo sube en los mercados internacionales y el gobierno decide no trasladarle ese aumento al consumidor, el Estado asume la diferencia a traves del FEPC. Esa diferencia es una deuda que se acumula.
Segun analisis de Anif —el centro de estudios economicos mas influyente del pais—, el precio internacional del diesel subio un 67 por ciento entre enero y septiembre de 2026, mientras que en Colombia el precio al consumidor solo vario cerca de un 3 por ciento en el mismo periodo. Esa brecha la esta cubriendo el Estado, y el hueco se acumula mes a mes en el FEPC.
La reversion del aumento de octubre profundiza, aunque sea marginalmente, ese deficit. El gobierno calcula que el ajuste original iba a generar un ahorro fiscal de cerca de 15.803 millones de pesos durante el mes. Al no aplicarse, ese ahorro no existe. No es una cifra devastadora, pero se suma a la deuda que el FEPC ya carga.
Lo bueno y lo malo de la decision
| Lo bueno | Lo malo (o lo pendiente) |
|---|---|
| El ciudadano no siente el aumento este mes | El problema de fondo no desaparece: el petroleo internacional sigue presionando |
| Se manda una senal de sensibilidad social desde el gobierno | El FEPC acumula mas deuda que eventualmente alguien tiene que pagar |
| Se evita presion inflacionaria adicional en octubre | El ajuste que no se hace hoy puede ser mas grande y mas doloroso manana |
| Se exige transparencia publica antes de aplicar medidas | Hubo descoordinacion entre el presidente y sus ministros: la medida se anuncio sin que el mandatario lo supiera |
| Da tiempo para buscar soluciones mas estructurales | No se ha dicho aun cuales son esas «soluciones permanentes» que menciono De la Espriella |
Que tan factible es mantener los precios sin subir la gasolina
La respuesta corta es: en el corto plazo, posible. En el mediano plazo, muy dificil. Colombia tiene una larga historia de usar el FEPC como amortiguador entre la volatilidad del mercado internacional y el precio que los colombianos pagan en la bomba. El mecanismo funciona, pero tiene un costo fiscal real que no puede ignorarse indefinidamente.
Cuando el precio del petroleo baja —como ocurrio en algunos momentos de 2020 y 2021— el FEPC puede recuperarse. Pero cuando el petroleo sube sostenidamente, como viene ocurriendo en 2026 por tensiones geopoliticas en el Medio Oriente y la reduccion de oferta de la OPEP+, mantener los precios locales congelados implica que el Estado asume cada vez mas una deuda que en algun momento tiene que monetizar, trasladar al precio final o financiar con deuda publica.
Hay tres escenarios posibles hacia 2027. El primero, que el petroleo baje y el FEPC se alivie. El segundo, que el gobierno haga ajustes graduales mes a mes para no generar un choque en el bolsillo, sacrificando el impacto politico de cada alza individual. El tercero, el mas dificil pero el mas honesto: un ajuste significativo en el precio de la gasolina para cerrar la brecha real entre el precio internacional y el precio domestico, algo que ningún gobierno colombiano ha querido hacer porque implica un costo politico enorme.
El contexto politico: un presidente que se corrige a si mismo
Hay algo inusual en la forma en que ocurrio esta decision. El aumento fue anunciado por los ministerios de Minas y Hacienda —dos carteras del mismo gobierno de De la Espriella— y el presidente lo revertio horas despues por las redes sociales. Eso significa que dentro del gabinete no hubo una posicion unificada antes del anuncio. O el presidente no fue informado con suficiente anticipacion, o fue informado y aprobo, y luego cambio de opinion ante la reaccion publica.
Cualquiera de las dos posibilidades plantea preguntas sobre la coordinacion interna del gobierno. Un ajuste de precio de 46 pesos —pequeno en terminos absolutos— no deberia convertirse en una crisis de gobierno. Pero se convirtio. Y la imagen que queda es la de un ejecutivo que anuncia algo y lo deshace en el mismo dia, lo cual es simultaneamente un gesto positivo de sensibilidad ciudadana y una senal de descoordinacion que los analistas y la oposicion no demoraron en senalar.
Que recomiendan los expertos
Los economistas que han analizado el sistema de precios de combustibles en Colombia coinciden en varios puntos. El primero: la formula debe ser mas predecible y transparente, de manera que los colombianos entiendan por que sube o baja el precio de la gasolina y no se enteren a traves de una noticia de ultima hora. El segundo: los ajustes graduales —pequenos aumentos o reducciones mes a mes— son preferibles a los choques, porque permiten que familias y empresas se adapten. El tercero: mientras exista el FEPC como mecanismo de absorcion, el Estado debe ser claro sobre su sostenibilidad y tener un plan para cuando el fondo este en numeros rojos.
Anif ha advertido que las presiones sobre los combustibles seguiran vigentes por lo menos hasta 2027, y que si el gobierno no construye una hoja de ruta clara de ajustes, el problema que hoy parecio resolverse con un tuit podria convertirse en una crisis fiscal de mayor envergadura.
Conclusion: la pelea del dia, la guerra del ano
La reversion del aumento de 46 pesos por galon es una victoria pequena y concreta para millones de colombianos que ya sienten el peso de la inflacion en cada ida al supermercado y en cada tanqueada. Que el presidente haya actuado rapido y con claridad publica es un punto a su favor. Pero la pregunta que esta decision no responde es la mas importante: como va a manejar Colombia la brecha entre el precio internacional del petroleo y lo que sus ciudadanos pagan en la bomba en los proximos dos anos.
Mientras esa pregunta no tenga respuesta, cada primero de mes Colombia va a revivir la misma novela: los ministerios anuncian, el publico reacciona, el presidente decide. La gasolina sigue siendo el termometro mas visible de la relacion entre el gobierno y el bolsillo de la gente. Y ese termometro, hoy por hoy, sigue sin bajar de temperatura.





