Santiago Botero escapó por el sótano de su apartamento en Bocagrande tras casi ocho horas de operativo policial. Su esposa lo denunció por violencia intrafamiliar, el bebé fue al ICBF y un audio lo muestra amenazando a funcionarios.
Última hora · Política · Elecciones 2026 ●
Santiago Botero desalojado por la Policía a horas de las elecciones: denuncia de violencia intrafamiliar, fuga por el sótano, amenazas a funcionarios y un audio que lo destruyó
La noche del 29 al 30 de mayo de 2026, a menos de 24 horas de las elecciones presidenciales, el candidato del movimiento Romper el Sistema protagonizó el escándalo más impactante del final de campaña: su esposa lo denunció por violencia intrafamiliar, la Comisaría de Familia ordenó su desalojo, él se atrincheró en su apartamento de Bocagrande durante casi ocho horas, su bebé de diez meses terminó en un hogar del ICBF y, al final, escapó por el parqueadero. Esto es todo lo que pasó, hora a hora, con todas las fuentes verificadas.
Por Redacción Altavoz360 | Política · Última Hora | 30 de mayo de 2026
Los hechos confirmados por múltiples medios
- El 28 de mayo de 2026, Manuela Echeverri Hoyos, esposa de Botero, presentó una denuncia por violencia intrafamiliar ante la Comisaría de Familia de Cartagena.
- El 29 de mayo la comisaría emitió el Auto No. 070 con medidas provisionales de protección para Echeverri y su hijo de diez meses, ordenando el desalojo de Botero.
- Desde la madrugada del 30 de mayo, la Policía y la Comisaría intentaron durante casi ocho horas ejecutar el desalojo en el edificio Bocagrande donde vive Botero.
- El candidato se negó a abrir durante horas. Un audio reveló que amenazó por teléfono a un funcionario: «Agradezca que no bajé a dispararle.»
- El bebé de diez meses tuvo que ser remitido temporalmente a un hogar de paso del ICBF porque Botero impedía el acceso a los pañales y ropa del menor.
- Cuando las autoridades finalmente ingresaron al apartamento, Botero ya no estaba: había escapado por el sótano del edificio.
- Botero negó todo desde su sede de campaña en Bogotá, calificó los hechos de «ataque político» y señaló al candidato Abelardo de la Espriella como presunto organizador del escándalo.
Quién es Manuela Echeverri Hoyos: la artista que nadie esperaba en primera plana
Hasta hace horas, el nombre de Manuela Echeverri Hoyos circulaba en un universo muy distinto al de la crónica judicial. Nacida en Pereira en 1990, de 35 años, es una reconocida artista plástica colombiana cuya obra ha sido exhibida en galerías y museos nacionales. El Museo de Arte Moderno de Cartagena la presentó como una creadora especializada en dibujo, instalaciones y propuestas participativas. Sus obras han sido expuestas junto a trabajos de maestros de la pintura colombiana.
Más allá de su carrera artística individual, Echeverri fue nombrada embajadora de la WWF Colombia (Fondo Mundial para la Naturaleza), liderando proyectos de sostenibilidad y educación ambiental con comunidades vulnerables. También es cofundadora de Casa Santiago Botero, una galería y espacio cultural en el Centro Histórico de Cartagena donde se exhiben piezas de artistas como Alejandro Obregón, David Manzur y Fernando Botero.
Ella y Botero formaron familia y tienen juntos un hijo de diez meses de edad. Durante la campaña, el propio candidato la describió como «una mujer espectacular» y la llamó su «copiloto». Dijo ante medios nacionales: «Este es un avión que tiene dos pilotos. El copiloto es mejor que el piloto.» Esas palabras, pronunciadas apenas meses atrás, contrastan de forma brutal con lo que ocurrió en la madrugada de este sábado.
Hora a hora: cómo se desarrolló el escándalo más impactante de la campaña
Cronología verificada — 28 al 30 de mayo de 2026
28 de mayo — La denuncia
Manuela Echeverri Hoyos se presenta ante la Comisaría de Familia Permanente de Cartagena y radica una denuncia formal por presuntos hechos de violencia intrafamiliar en contra de su esposo, Raúl Santiago Botero Jaramillo. Según el abogado de la denunciante, Alberto Boek, los hechos que motivaron la acción responden a un presunto patrón sostenido de violencia psicológica, económica y patrimonial que se habría intensificado en las últimas semanas. El punto de quiebre: Botero le envió a su esposa un mensaje de texto prohibiéndole el ingreso al apartamento de Bocagrande que compartían como familia, así como a una casa colonial en el Centro Histórico de Cartagena, dejándola a ella y a su bebé de diez meses sin acceso a sus viviendas.
29 de mayo — La orden judicial
La Comisaría de Familia emite el Auto No. 070, que dicta medidas provisionales de protección de urgencia a favor de Manuela Echeverri Hoyos, de otra familiar identificada como Victoria Hoyos Gil, y del menor de edad. El documento ordena de forma expresa el desalojo de Botero de la residencia que comparte con la víctima, al considerar que su presencia representa una amenaza para la vida, la integridad física o la salud de los miembros de la familia. El texto legal cita el 28 de mayo de 2026 como la fecha de los hechos más recientes registrados en la denuncia.
Madrugada del 30 de mayo — El operativo de casi ocho horas
Funcionarios de la Comisaría de Familia, acompañados por agentes de la Policía Metropolitana de Cartagena, psicólogos, trabajadores sociales y personal especializado en violencia intrafamiliar, se presentan en el edificio del sector de Bocagrande donde vive Botero para ejecutar la orden de desalojo. El candidato presidencial se niega categóricamente a abrir la puerta y a abandonar el inmueble. Sus abogados tampoco se presentan en el lugar. El comisario a cargo, Amín Sanabria Aislant, describe públicamente la situación como «crítica» ante la total falta de cooperación del candidato y de su equipo legal.
La amenaza en el audio
Durante el operativo, Botero llama por teléfono a uno de los funcionarios presentes. La conversación queda grabada y el audio es revelado por Pulzo y Las2orillas. En la grabación se escucha a Botero diciéndole al funcionario: «Agradezca que no bajé a dispararle.» Segundos después, al parecer consciente del calibre de la amenaza, la suaviza pero no la retira: «No los voy a matar, pero les voy a decir la verdad. Se les va a acabar la guachafita. Porque donde gane la Presidencia, voy a acabar con los bandidos como ustedes. Cuando Dios me dé el poder de que sea presidente, porque esa corrupción es lo que tiene jodido este país.» La grabación circula en minutos por todas las redes sociales del país.
El bebé en el ICBF
Dado que Botero impedía el acceso al apartamento, el menor de diez meses tampoco podía ser atendido adecuadamente. Según información confirmada por Colombia.com y Semana, el bebé tuvo que ser remitido provisionalmente a un hogar de paso del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) para salvaguardar su integridad física y psicológica mientras se resolvía la situación. El episodio del bebé en el hogar del ICBF fue el momento que más generó reacción en redes sociales.
La fuga por el sótano
Después de casi ocho horas de operativo, las autoridades finalmente logran ingresar al apartamento. La sorpresa es mayúscula: Botero no está. Según fuentes oficiales citadas por Blu Radio y Pulzo, el candidato habría escapado de forma sigilosa por la zona de los parqueaderos del edificio, burlando el cerco policial desplegado en la entrada principal. Al cierre de este artículo, su paradero no había sido oficialmente confirmado. Su aparición posterior se dio desde Bogotá, donde ofreció declaraciones a los medios.
«Agradezca que no bajé a dispararle. No los voy a matar, pero se les va a acabar la guachafita. Cuando Dios me dé el poder de que sea presidente, voy a acabar con los bandidos como ustedes.»
Audio de Santiago Botero a funcionario de la Comisaría de Familia durante el operativo — 30 de mayo de 2026. Revelado por Pulzo y Las2orillas.
Qué dice Santiago Botero: «No hay una sola prueba, esto es un ataque político»
Horas después del escándalo, Botero reapareció públicamente desde Bogotá y ofreció su versión a través de un comunicado y declaraciones ante cámaras. Su respuesta se estructuró en tres ejes:
1. Niega los hechos de violencia
Botero afirmó que no existe confrontación real con su esposa y que los hechos denunciados no tienen soporte probatorio. «Si ustedes miran el ataque que me están haciendo, no tienen una sola prueba. No tienen una sola evidencia que sustente todo lo que están diciendo», dijo ante los medios. Llamó a Manuela Echeverri «una excelente mujer» y afirmó no tener «problemas de fondo» con ella.
2. Señala a Abelardo de la Espriella como organizador
El candidato señaló de manera explícita al también candidato presidencial Abelardo de la Espriella como uno de los artífices del escándalo. «Sé que mi expareja se está dejando utilizar por candidatos a quienes les sirve este tipo de escándalo», afirmó. De la Espriella no respondió públicamente a las acusaciones al cierre de esta edición.
3. Lo califica de ataque con intereses políticos
Botero enmarcó todo el episodio como una operación política coordinada para hundirlo a menos de 24 horas de las elecciones. «Esto se trata de un ataque con intereses políticos, un ataque que busca que este país no tenga un cambio», manifestó.
«Yo no tengo problemas con mi expareja porque es una excelente mujer, pero sé que se está dejando utilizar por candidatos a quienes les sirve este tipo de escándalo.»
Santiago Botero — Declaración pública desde Bogotá, 30 de mayo de 2026. Citado por El Tiempo y Semana.
La versión del abogado de Manuela Echeverri: «Un patrón de violencia que escaló»
El abogado de Echeverri Hoyos, Alberto Boek, habló en exclusiva con El Tiempo y ofreció los detalles más perturbadores del caso. Según su relato, la situación no fue un episodio aislado sino el desenlace de un patrón sostenido que incluía presuntos actos de violencia psicológica, económica y patrimonial.
El punto de ruptura fue un mensaje de texto que Botero envió a su esposa prohibiéndole el ingreso tanto al apartamento de Bocagrande como a la casa colonial del Centro Histórico de Cartagena. Según Boek, la mujer y su bebé de diez meses «quedaron en la calle, sin un peso», sin acceso a ninguna de las propiedades de la familia.
La denuncia formal detalla, según información consignada en el auto judicial y confirmada por múltiples medios, que los hechos incluyen no solo la prohibición de acceso a la vivienda, sino un ciclo de agresiones que habría escalado durante las semanas previas. El expediente señala también la presencia de armas de fuego en el hogar, dato que resulta especialmente relevante a la luz del audio en el que Botero hace referencia a dispararle a un funcionario.
El audio que incendió las redes: «Agradezca que no bajé a dispararle»
El elemento más devastador para la imagen pública de Botero no fue el desalojo en sí, sino el audio filtrado durante el operativo. En la grabación, el candidato que durante toda su campaña prometió «balín para los bandidos» amenazó por teléfono a un comisario de familia que intentaba cumplir una orden judicial legítima.
La ironía es imposible de ignorar: el hombre que construyó su campaña sobre la promesa de aplicar la fuerza del Estado contra quienes incumplen la ley, usó exactamente el mismo lenguaje amenazante contra los funcionarios que intentaban hacer cumplir una orden judicial en su contra. El audio revela también que Botero invocó su posible presidencia como amenaza implícita contra los funcionarios: «Cuando Dios me dé el poder de que sea presidente, voy a acabar con los bandidos como ustedes.»
Esa frase es, desde cualquier ángulo, una amenaza directa a servidores públicos que cumplían una orden judicial. Para los críticos de Botero, el episodio confirma el carácter autoritario que muchos señalaban como riesgo en su candidatura. Para sus defensores, es la reacción de un hombre acorralado que considera que la situación fue orquestada en su contra.
Las contradicciones que más impactaron: el «copiloto» y las propias palabras de Botero
| Lo que Botero dijo antes del escándalo | Lo que ocurrió el 30 de mayo |
|---|---|
| «Manuela es una mujer espectacular. El copiloto es mejor que el piloto.» — KienyKe, noviembre 2024 | Envió un mensaje prohibiéndole el ingreso a su propio hogar. El bebé terminó en un hogar del ICBF. |
| «Balín para los que usen capucha y vayan en contra de la gente.» — Convención Bancaria 2025 | Amenazó a un comisario de familia que cumplía una orden judicial: «Agradezca que no bajé a dispararle.» |
| «En mi gobierno habrá respeto a la ley. Los bandidos que no respeten la ley pagarán las consecuencias.» — Múltiples debates 2026 | Se negó durante casi ocho horas a acatar una orden judicial de desalojo y escapó cuando las autoridades iban a ingresar. |
| «Dios me llamó a transformar Colombia. Este es un proyecto de familia.» — Múltiples entrevistas 2025-2026 | Su hijo de diez meses, que formaba parte de ese «proyecto de familia», fue llevado a un hogar del ICBF mientras su padre resistía el desalojo. |
Cómo reaccionaron las redes sociales: tendencia nacional en horas
En cuestión de horas, los hashtags relacionados con el escándalo de Botero dominaron las tendencias en X (antes Twitter) en Colombia. Las reacciones se dividieron de forma clara en tres grupos:
Los que piden descartar su candidatura
Una mayoría de usuarios cuestionó la coherencia entre el discurso de orden y respeto a la ley de Botero y su comportamiento durante el operativo. Muchos señalaron la paradoja de que el candidato que prometió usar la fuerza del Estado contra los «bandidos» fue quien resistió a la fuerza del Estado durante ocho horas y luego huyó por el sótano. La imagen del bebé en el hogar del ICBF fue la que más impacto emocional generó en redes.
Los que defienden que es un montaje
Un segmento importante de sus seguidores adoptó inmediatamente la narrativa del «ataque político», señalando que el timing del escándalo a menos de 24 horas de las elecciones es demasiado conveniente para ser coincidencia. Algunos señalaron antecedentes de Manuela Echeverri, recordando que en 2019 el dictador venezolano Nicolás Maduro le agradeció públicamente una pintura que ella le habría obsequiado, hecho que fue objeto de polémica cuando Botero lanzó su candidatura.
Los indecisos que se alejaron
Un tercer grupo, posiblemente el más relevante electoralmente, expresó decepción y abandono. Varios usuarios que manifestaban simpatía por el discurso antiestablishment de Botero indicaron que el episodio los llevó a descartar su voto por él, independientemente de si los hechos de violencia son o no comprobables. El audio con la amenaza al funcionario fue el punto de no retorno para muchos.
Por qué este escándalo importa más allá del drama personal
El escándalo de Botero no ocurrió en el vacío. Cayó sobre una campaña presidencial que ya estaba cargada de tensión, a pocas horas de una elección en la que él tenía expectativas reales de pasar a segunda vuelta según algunas encuestas. En ese contexto, los efectos de este episodio en las urnas son imposibles de predecir con certeza, pero difícilmente irrelevantes.
Colombia vota el 31 de mayo de 2026. Las elecciones se desarrollarán en un ambiente donde los votantes habrán dormido con las imágenes del bebé en el hogar del ICBF, el audio de las amenazas y la fuga por el sótano como última imagen pública del candidato. Independientemente del resultado jurídico final del proceso, el daño político de la noche del 30 de mayo es objetivo.
Hay algo más que este episodio revela, y que trasciende a Botero como persona: la fragilidad de los candidatos antisistema cuando el sistema que dicen querer transformar los pone a prueba a ellos mismos. Botero construyó toda su candidatura sobre la promesa de aplicar la ley sin distinción, sin importar quién fuera el infractor. La noche del 30 de mayo, cuando la ley llegó a su puerta con una orden judicial, eligió atrincherarse, amenazar y escapar.
«La denuncia detalla un patrón de violencia psicológica, económica y de diversos tipos que habría escalado hasta los hechos registrados el pasado 28 de mayo.»
Publimetro Colombia — 30 de mayo de 2026, citando los documentos oficiales del Auto No. 070
Estado legal del caso: qué implican las medidas provisionales y qué viene ahora
Es importante entender qué es y qué no es jurídicamente el Auto No. 070 emitido por la Comisaría de Familia de Cartagena. Se trata de una medida de protección provisional, no de una condena penal ni de una sentencia judicial definitiva. En Colombia, la legislación de violencia intrafamiliar permite que las comisarías de familia adopten estas medidas preventivas de urgencia incluso antes de que exista una decisión de fondo, precisamente para proteger a las víctimas mientras avanza el proceso.
Lo que sí es cierto y documentado es que hasta el cierre de este artículo, las autoridades no habían informado sobre decisiones de carácter penal en contra de Botero. El proceso se encuentra en etapa inicial. Las medidas adoptadas son las contempladas en la legislación colombiana para casos de presunta violencia familiar y no prejuzgan el resultado final.
Sin embargo, el audio en el que Botero amenaza a un funcionario durante el operativo sí puede tener consecuencias jurídicas separadas. Amenazar a un servidor público en ejercicio de sus funciones es una conducta tipificada en el Código Penal colombiano que las autoridades podrían investigar de forma independiente al caso de violencia intrafamiliar.
El patrón previo: lo que ya se sabía de Botero y que ahora cobra otro significado
El escándalo del 30 de mayo no cayó sobre un candidato de perfil impecable. Botero ya acumulaba una serie de episodios que, vistos en retrospectiva, configuran un patrón de temperamento que sus seguidores leían como autenticidad y sus críticos como peligrosidad:
- En el debate de Noticias Caracol del 17 de mayo, reivindicó a Carlos Castaño, fundador de las AUC, como «una luz para Colombia».
- En múltiples escenarios defendió pasarse «por el forro» los derechos humanos cuando de delincuentes se trata.
- Propuso cárceles tipo Bukele y cadena perpetua sin explicar los mecanismos constitucionales para implementarlas.
- Respondió a preguntas incómodas durante su campaña con lenguaje agresivo que sus asesores intentaron contextualizar como «estilo directo».
Ahora, esa lista tiene un nuevo y más cercano episodio: amenazar con disparar a un funcionario que intentaba proteger a una mujer y a un bebé de diez meses en cumplimiento de una orden judicial. El hombre que prometió «balín para los bandidos» usó exactamente ese lenguaje contra quienes intentaban hacer cumplir la ley en su contra.
Conclusión: una candidatura detonada a horas del fin
La noche del 30 de mayo de 2026 quedará registrada como uno de los finales de campaña más explosivos de la historia política colombiana reciente. Un candidato presidencial, desalojado por la Policía de su propio apartamento, con su bebé de diez meses en un hogar del ICBF, amenazando funcionarios por teléfono y escapando por el sótano. Y todo eso, a menos de 24 horas de que Colombia vote.
Botero puede tener razón en que hay intereses políticos que aprovecharon el timing. Eso no descarta la denuncia de su esposa, ni explica el audio, ni justifica la resistencia a una orden judicial durante ocho horas, ni cambia el hecho de que fue su propio hijo quien terminó en un hogar del ICBF por su negativa a abrir la puerta.
Las medidas judiciales son provisionales. El resultado en las urnas no. Colombia vota mañana, con este episodio fresco en la memoria y con la pregunta que muchos se hacen en silencio: si este fue su comportamiento cuando la ley llegó a su puerta, ¿qué habría hecho desde la Casa de Nariño?





