El Mundial 2026 arrancó con entradas de hasta 32.000 dólares, un árbitro deportado por Trump, jugadores retenidos en aeropuertos, el formato de 48 equipos criticado y una FIFA aliada con el poder político.
El Mundial más grande, el más caro y el más polémico de la historia: todo lo que está pasando y por qué tanta gente está inconforme
El 11 de junio de 2026, México y Sudáfrica abren el telón en el Estadio Azteca ante 100.000 personas. Es el inicio oficial del Mundial más ambicioso de la historia. También del más cuestionado. Entradas de seis dígitos, un árbitro deportado en Miami, selecciones entrenando en ciudades fronterizas por miedo a los controles de Trump, aficionados latinoamericanos que renunciaron a viajar, y una FIFA que habla de «inclusión» mientras cobra el 30% en cada reventa. Este es el diagnóstico completo.
El torneo en números: la escala que lo hace diferente a todo lo anterior
- Entradas por las nubes: precios de hasta seis dígitos, sistema de precios dinámicos y el portal oficial de reventa de FIFA llegó a listar entradas para la final a 2,3 millones de dólares cada una.
- Trump y las políticas migratorias: un árbitro deportado, jugadores retenidos en aeropuertos, selecciones que cambian sedes por miedo a los controles.
- El nuevo formato de 48 equipos: técnicos como Scaloni lo critican abiertamente por distorsionar los incentivos deportivos.
- La FIFA y su relación con Trump: Infantino apoyó la candidatura de Trump al Premio Nobel de la Paz y le creó un premio especial «de consolación».
- Un país anfitrión en guerra: por primera vez en la historia, EE.UU. acoge un Mundial mientras tiene vínculos bélicos activos.
- El desinterés en el país sede: solo el 26% de los estadounidenses dice estar «algo entusiasmado» con el torneo.
Polémica 1 · Las entradas: la FIFA que dice ser «proveedora de felicidad» y cobra 32.000 dólares por sentarse en la final
Cuando los boletos salieron a la venta general en enero, el costo oscilaba entre los 140 y los 8.680 dólares. Pero eso fue solo el principio. Una entrada para la final llegó a cotizarse en 32.970 dólares. El portal oficial de reventa de la FIFA llegó a listar cuatro entradas para la final a poco menos de 2,3 millones de dólares cada una. Aunque la FIFA no controla los precios en su página de reventa, sí cobra una comisión del 30% por cada transacción.
El golpe más duro llegó con el partido inaugural entre México y Sudáfrica en el Azteca: entradas disponibles en la reventa desde 2.500 hasta 10.000 dólares. Los costos adicionales son igual de absurdos: el estacionamiento para un partido puede costar hasta 175 dólares y los pasajes de tren hacia el estadio de Nueva Jersey se dispararon de 12,90 a 98 dólares.
Para colmo, por primera vez en la historia de un Mundial la FIFA implementó un sistema de precios dinámicos para las entradas comerciales, es decir, precios que suben según la demanda en tiempo real, como en las aerolíneas de bajo costo. Una organización de hinchas europeos acusó a la FIFA de «traición monumental» a los aficionados.
«Lo que la FIFA está haciendo con los precios de las entradas es una traición monumental a los aficionados que son la razón de existir del fútbol. Un evento que se vende como el más inclusivo de la historia es el menos accesible económicamente de todos los tiempos.»
«Será el Mundial más inclusivo, el mejor de la historia. La FIFA es el proveedor oficial de felicidad para la humanidad desde hace más de 100 años.»
Polémica 2 · Trump, los migrantes y el miedo que recorre a los aficionados latinoamericanos
Estados Unidos albergará 78 de los 104 partidos. Es el anfitrión principal. También es el país donde el presidente Donald Trump implementó la ofensiva migratoria más agresiva de su historia reciente: redadas masivas, prohibiciones de viaje a ciudadanos de decenas de países, controles fronterizos que han generado disturbios civiles en Los Ángeles y otras ciudades.
Los efectos concretos sobre el Mundial ya se hicieron sentir antes del primer pitazo. Omar Abdulkadir Artan, considerado el mejor árbitro masculino de África en 2025 y seleccionado por la FIFA para dirigir en el torneo, llegó al aeropuerto de Miami y fue deportado a Turquía. Somalia, su país, está en la lista de naciones con prohibición de viaje impuesta por Trump. El jugador iraquí Aymen Hussein fue retenido durante varias horas a su llegada a Chicago. A un fotógrafo que viajaba con el equipo de Irak también le negaron la entrada.
La selección de Irán, que tenía previsto entrenar en Tucson, Arizona, movió su sede a Tijuana, México, por el clima de inseguridad jurídica para sus jugadores en suelo estadounidense.
«Omar Artan figura entre los árbitros más respetados de África y negarle la entrada a Estados Unidos e impedirle arbitrar perjudica no solo a su persona, sino que también socava el compromiso del fútbol con la equidad, el mérito y el espíritu de fair play.»
«El presidente Trump no descarta nada que haga más seguro a este país. Seguridad y hospitalidad pueden ir de la mano.»
Polémica 3 · El nuevo formato de 48 equipos: más fútbol, ¿pero peor fútbol?
Desde Francia 1998, el mundo se había acostumbrado a un formato de 32 equipos en 8 grupos de 4. Lo conocía, lo entendía y lo amaba. El Mundial 2026 lo rompió: 48 equipos en 12 grupos de 4, con los dos primeros de cada grupo y los ocho mejores terceros avanzando a una ronda de 16avos de final que no existía antes. En total, 104 partidos repartidos en 39 días.
El argumento de la FIFA es el de siempre: más equipos, más países representados, más mercados, más patrocinadores. El argumento deportivo en contra también es el de siempre: más partidos no significa mejor fútbol. Muchos de los partidos añadidos implican selecciones de muy bajo nivel compitiendo entre sí, lo que diluye la calidad general del torneo y fatiga a los aficionados que intentan seguir todo.
Pero la crítica más específica vino del técnico campeón del mundo Lionel Scaloni, quien denunció públicamente otra decisión de la FIFA: los líderes de los grupos de México, Canadá y Estados Unidos (las tres anfitrionas) enfrentarán automáticamente a un tercero en los dieciseisavos, independientemente de cuál fue el rendimiento de otros grupos. No fue por mérito deportivo, sino —en palabras de varios técnicos— a dedo.
«A nadie le parecería lo mismo terminar tercero en el grupo donde están Brasil y Marruecos, que terminar tercero en el grupo de Canadá, Bosnia, Qatar y Suiza. Pero para la FIFA sí lo es. Eso tiene un nombre y no es mérito deportivo.»
Polémica 4 · La FIFA, Infantino y Trump: una alianza que incomoda al fútbol mundial
Gianni Infantino lleva años construyendo una relación personal con Donald Trump que genera todo tipo de preguntas sobre la independencia de la FIFA. En 2025, Infantino apoyó públicamente la candidatura de Trump al Premio Nobel de la Paz. Cuando ese apoyo no tuvo el eco esperado, Infantino creó de la nada el «Premio de la Paz de la FIFA» y se lo entregó a Trump, en lo que varios medios describieron como un «premio de consolación».
La consecuencia práctica de esa cercanía es que la FIFA no dijo ni una sola palabra cuando Trump deportó al árbitro Omar Artan. No emitió ningún comunicado cuando la selección de Irán tuvo que cambiar de sede de entrenamiento. No protestó cuando Trump amenazó con convertir a Canadá, uno de los países anfitriones del torneo, en el «Estado 51» de Estados Unidos.
El Grand Continent lo resume con precisión histórica: fue la primera vez que el país anfitrión de un Mundial está en guerra y que la FIFA no hizo nada al respecto. Una diferencia notable con las intenciones de Jules Rimet, quien fundó la Copa del Mundo en 1930 con el objetivo de hacer del fútbol un medio para acercar a los pueblos.
«No podemos sino constatar la diferencia entre esta situación y las intenciones de Jules Rimet, quien fundó la Copa del Mundo en 1930, entre otras cosas, con el objetivo de hacer del fútbol un medio para acercar a los pueblos. La FIFA se ha convertido en un actor más de la política global, no en un árbitro de ella.»
Polémica 5 · Un Mundial «despersonalizado»: tres países, cero identidad compartida
Todos los Mundiales anteriores tenían una identidad: el calor y la pasión de Brasil, la frialdad organizada de Alemania, la intensidad del Qatar que costó vidas. El 2026 tiene tres países que, en materia futbolística, tienen poco y nada en común. Estados Unidos, que apenas clasificó a los Mundiales de manera consistente en los últimos 30 años. Canadá, que debutó en un Mundial en 2022 tras una ausencia de 36 años. Y México, el país más futbolero de los tres, pero en situación de anfitrión compartido y con estadios distribuidos entre tres naciones.
La organización entre tres países con lógicas, idiomas, culturas y sistemas de transporte completamente distintos generó una logística de pesadilla para los aficionados. Ir de una sede a otra puede implicar cruzar fronteras internacionales, navegar tres sistemas migratorios distintos y recorrer miles de kilómetros. Los aficionados de todos los países anfitriones se unieron en un reclamo común: el formato hace que nadie sienta el Mundial como propio.
Polémica 6 · El brote de ébola de República del Congo y las decisiones de último minuto
Días antes del inicio del torneo, República del Congo tomó una decisión que sacudió la organización: por el brote de ébola activo en su territorio, la delegación tomó medidas especiales para el viaje y la convivencia en las sedes del Mundial. La FIFA tuvo que gestionar protocolos sanitarios de emergencia para garantizar que el equipo pudiera competir sin representar un riesgo para otros participantes. Es el recordatorio más crudo de que este es el primer gran torneo deportivo internacional en un mundo donde las emergencias sanitarias y los conflictos geopolíticos son parte del paisaje, no de la excepción.
La comparativa histórica: por qué este es diferente a todos los anteriores
| Aspecto | Mundiales anteriores | Mundial 2026 |
|---|---|---|
| Número de equipos | 32 desde Francia 1998 | 48 por primera vez en la historia |
| Partidos totales | 64 (máximo hasta Qatar 2022) | 104 (+40 respecto a Qatar) |
| Países anfitriones | 1 (excepción: Corea/Japón 2002 con 2) | 3 por primera vez: EE.UU., México, Canadá |
| Precios de entradas | Elevados pero accesibles para hinchas medios | Hasta seis dígitos. La final: 32.970 USD |
| Política en el torneo | Controversias (Qatar, Rusia) pero externas al torneo | Internas: árbitros deportados, jugadores retenidos, redadas |
| Entusiasmo del país sede | Alto a muy alto en todos los casos anteriores | Solo el 26% de estadounidenses «algo entusiasmados» |
| Formato de octavos | 16 equipos clasificados de manera meritocrática | Los grupos de los anfitriones enfrentan a terceros «a dedo» |
Lo que sí es histórico y merece celebrarse: el otro lado de la moneda
En medio de toda la controversia, hay elementos del Mundial 2026 que merecen reconocimiento. Por primera vez, 48 naciones representan a sus países en la Copa del Mundo, lo que incluye a selecciones de regiones históricamente subrepresentadas. La ceremonia inaugural en el Azteca, con 100.000 espectadores, promete ser uno de los espectáculos más impresionantes en la historia del fútbol. Y para Colombia, que regresa a un Mundial 28 años después de Francia 1998, este torneo tiene un valor emocional que ninguna polémica logística puede quitarle.
Lionel Messi probablemente esté disputando su último Mundial. Lo mismo varios de los jugadores más influyentes de su generación. Eso, en cualquier contexto, es historia del fútbol que vale la pena presenciar.
— La Nación Argentina, 11 de junio de 2026
Conclusión: el Mundial que la FIFA quería y el que los aficionados merecían
El Mundial 2026 es, ante todo, el proyecto de Gianni Infantino. Un torneo concebido después de que asumió el cargo en 2016, diseñado para maximizar los ingresos de la FIFA, ampliar los mercados, multiplicar los patrocinadores y posicionar al ente rector como actor global de primer orden. Lo logró en términos de escala. Lo perdió en términos de alma.
El fútbol tiene una capacidad única para trascender fronteras, idiomas y conflictos. Esa capacidad es la que Jules Rimet soñó en 1930 y la que Pelé encarnó en México 70 y la que Maradona inmortalizó en México 86. El Mundial 2026 comenzó hoy. Que esa capacidad del fútbol sea más grande que todas sus polémicas es lo que millones de personas en el mundo, y en Colombia en particular, esperan con genuina esperanza.
Colombia debuta el 17 de junio contra Uzbekistán en el Estadio Azteca. James Rodríguez lleva su tercer Mundial. Y en Barranquilla, en Cali, en Bogotá y en Manizales, todo lo anterior importa y nada de lo anterior importa al mismo tiempo. Así es el fútbol.





