Solo 3 de cada 10 niños colombianos cumplen los 60 minutos de actividad física diaria que recomienda la OMS. El sedentarismo infantil avanza y la tecnología tiene mucho que ver. Guía completa para padres.
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Sedentarismo infantil en Colombia: sus hijos se mueven menos que nunca y la pantalla es solo parte del problema
Solo 3 de cada 10 niños colombianos cumplen los 60 minutos diarios de actividad física que recomienda la OMS. Colombia es señalada como uno de los países más sedentarios de América Latina y la OMS estima que el sedentarismo puede generar 500 millones de enfermos para 2030. Lo que ocurre con los hábitos de los niños hoy en día, por qué la tecnología tiene parte de la culpa y qué pueden hacer los padres desde mañana.
El diagnóstico que incomoda: los niños colombianos de hoy se mueven menos que en ningún otro momento de la historia
«Solo 3 de cada 10 niños entre 9 y 17 años, en Bogotá, cumplen las recomendaciones de actividad física de la Organización Mundial de la Salud: 60 minutos diarios de ejercicio entre moderado y vigoroso», explica Jorge Correa-Bautista, director del Centro de Estudios en Medición de la Actividad Física de la Universidad del Rosario.
La Organización Mundial de la Salud reporta problemas globales de sedentarismo, siendo Colombia uno de los países con mayor número de casos. El 39% de los colombianos y el 49% en el caso de las mujeres son inactivos físicamente, superando en más de 10 puntos porcentuales el promedio mundial establecido por la OMS.
Los comportamientos sedentarios se han incrementado entre los niños colombianos del 56,3% al 57,9% entre 2005 y 2010. Después de la pandemia, con la explosión del aprendizaje digital, las plataformas de entretenimiento y el teletrabajo de los padres, los expertos estiman que esa cifra siguió subiendo. El Ministerio del Deporte lanzó en 2025 la Encuesta Nacional sobre Actividad Física y Comportamientos Sedentarios (ENAFIS 2025) precisamente porque los datos existentes ya son insuficientes para dimensionar un problema que crece más rápido que las políticas para enfrentarlo.
Las cifras que alarman a los especialistas
- Solo 3 de cada 10 niños colombianos cumplen los 60 minutos diarios de actividad física recomendados por la OMS.
- El sobrepeso en menores en edad escolar pasó del 18,8% en 2010 al 24,4% en 2015, según la Encuesta Nacional de Situación Nutricional, y la tendencia no se ha revertido.
- Colombia figura entre los países de América Latina con mayor prevalencia de inactividad física en todas las edades, incluida la infancia.
- La OMS estima que el sedentarismo puede causar 500 millones de enfermos crónicos a nivel mundial para el año 2030.
- Los niños no deben exceder las dos horas diarias de tiempo frente a pantallas como televisión, videojuegos, celular y computadoras. La realidad promedio en Colombia supera ampliamente ese límite.
Cómo son los hábitos de los niños colombianos hoy en día
El niño colombiano promedio de 2026 se levanta, desayuna mirando una pantalla, va al colegio donde pasa entre 5 y 7 horas sentado, llega a casa, come mientras ve videos en YouTube o TikTok y dedica el resto de la tarde a videojuegos, redes sociales o contenido bajo demanda. El tiempo de recreo en los colegios se ha reducido. Las horas de educación física son insuficientes e irregulares. Y la percepción de inseguridad en los barrios hace que muchos padres prefieran tener a sus hijos dentro de casa antes que en la calle.
Crecer en un entorno obesogénico, es decir, un entorno que desalienta la actividad física y promueve el sedentarismo y una alimentación poco saludable, es determinante para el desarrollo de habilidades físicas, cognitivas y emocionales y el rendimiento escolar de los niños. Las ciudades colombianas, con su tráfico, su déficit de parques y ciclovías, y sus largas jornadas laborales de los padres, se han convertido inadvertidamente en entornos obesogénicos para millones de niños.
El día típico de un niño colombiano de 8 a 12 años en 2026
- 6:30 a.m.: se levanta. Primer contacto con pantalla antes del desayuno.
- 7:00 – 12:30 p.m.: colegio. Sentado entre 5 y 6 horas. Recreo: 15 a 30 minutos.
- 1:00 p.m.: almuerzo frente a televisión o tablet.
- 2:00 – 6:00 p.m.: tareas y tiempo libre. Promedio: 3 a 4 horas de pantalla.
- 6:00 – 8:00 p.m.: cena, más pantalla, inicio de sueño tardío.
- Actividad física moderada o vigorosa del día: entre 10 y 20 minutos. La OMS recomienda 60.
Cómo la tecnología está fomentando el sedentarismo infantil: más allá del «es que juega mucho videojuego»
El problema no es simplemente que los niños tengan acceso a pantallas. El problema es que las plataformas tecnológicas están específicamente diseñadas para maximizar el tiempo de permanencia, usando algoritmos que aprenden las preferencias del niño y producen contenido infinitamente adaptado para que nunca quiera parar. TikTok, YouTube Kids, Roblox y otras plataformas utilizan las mismas técnicas de engagement que los casinos: recompensas variables, bucles de contenido y la ausencia de señales naturales de pausa.
La evidencia ha demostrado que el tiempo sedentario excesivo, principalmente frente a las pantallas, se asocia con mayor adiposidad, peor salud cardiometabólica, peor condición física y comportamiento prosocial, y menor duración del sueño. El círculo vicioso es claro: más pantalla genera peor sueño, y el niño mal descansado tiene menos energía para moverse, lo que lo hace más propenso a refugiarse en la pantalla durante el día siguiente.
| Mecanismo tecnológico | Cómo fomenta el sedentarismo | Efecto en el niño |
|---|---|---|
| Algoritmos de contenido infinito | Eliminan las pausas naturales entre videos o episodios | El niño no tiene señal para levantarse y moverse |
| Videojuegos con recompensas graduales | Crean circuitos de dopamina que hacen difícil parar | La actividad física no puede competir con esa estimulación inmediata |
| Notificaciones y mensajes de amigos | Generan ansiedad social si no se están conectados | Resistencia a dejar el dispositivo por miedo a «perderse algo» |
| Servicios de entrega a domicilio | Eliminan el desplazamiento como parte natural del día | Los niños aprenden que no hay necesidad de moverse para conseguir lo que quieren |
| Luz azul de pantallas nocturnas | Altera el ciclo de sueño y reduce la calidad del descanso | El niño cansado no tiene energía para actividad física al día siguiente |
«Un índice de masa grasa alto se asocia con niveles más altos de comportamiento sedentario en los niños, y esto continúa durante la adolescencia y se mantiene hasta la edad adulta. El sedentarismo infantil no se corrige solo con el tiempo: se convierte en el punto de partida de la salud del adulto.»
— Investigadores del Sedentary Behaviour Research Network, 2025
Las consecuencias reales del sedentarismo infantil que van más allá del sobrepeso
Consecuencias físicas
- Obesidad infantil y sus complicaciones metabólicas
- Mayor riesgo de diabetes tipo 2 desde la niñez
- Debilidad muscular y menor densidad ósea
- Mala postura y dolor lumbar desde edades tempranas
- Menor capacidad cardiovascular y pulmonar
- Trastornos del sueño por exposición nocturna a pantallas
Consecuencias cognitivas y emocionales
- Menor rendimiento académico y capacidad de atención
- Mayor ansiedad, irritabilidad y dificultad para manejar la frustración
- Menor desarrollo de habilidades sociales por reducción del juego físico con otros
- Menor creatividad y capacidad de entretenerse sin estímulo externo
- Mayor riesgo de desarrollar diabetes, enfermedades crónicas no transmisibles y algunos tipos de cáncer a lo largo de la vida
Por qué el papel de los padres es insustituible
El sedentarismo infantil no se resuelve con una aplicación ni con una circular del colegio. Los estudios sobre comportamientos de actividad física en niños son consistentes en señalar un factor predictor más robusto que cualquier otro: la conducta activa de los padres. Los hijos de padres que hacen ejercicio regularmente tienen entre dos y tres veces más probabilidad de ser físicamente activos que los hijos de padres sedentarios. No porque los padres activos «obliguen» a sus hijos: sino porque la actividad física se convierte en parte natural del ambiente familiar.
Pero la realidad de la familia colombiana promedio es que los padres llegan cansados del trabajo, el tiempo libre es escaso y la pantalla funciona como un regulador conveniente del tiempo de los niños. El niño frente al iPad es un niño que no interrumpe, que no pide atención y que no genera conflicto en ese momento. El problema está en el costo diferido de esa solución de corto plazo.
Lo que pueden hacer los padres desde hoy: acciones concretas
- Muévase con ellos, no solo envíelos a actividades. El modelo más efectivo es el que los niños ven en casa. Una caminata familiar de 30 minutos en la tarde produce más adhesión a largo plazo que una clase de natación a la que van solos.
- Establezca límites de pantalla desde pequeños. La OMS recomienda cero pantallas recreativas para menores de 2 años, máximo 1 hora diaria entre 3 y 4 años, y máximo 2 horas diarias para escolares. Esos límites deben aplicarse con consistencia, no como castigo sino como norma del hogar.
- Cree zonas y momentos sin pantalla. La hora del almuerzo, el domingo por la mañana o el rato antes de dormir pueden ser espacios libres de dispositivos donde la interacción y el movimiento ocurren naturalmente.
- Involúcrese en la elección de la actividad. El niño que elige su deporte o actividad tiene mucho más probabilidad de mantenerla. Ofrézcale opciones variadas y respete sus preferencias: no todos los niños disfrutan el fútbol.
- Use los fines de semana como palanca. Dos horas de actividad física el sábado y dos el domingo no reemplazan los 60 minutos diarios, pero crean un hábito familiar de movimiento que gradualmente se extiende a la semana.
Actividades que se pueden realizar en Colombia con los niños: por edad y por recurso económico
Una de las barreras más frecuentes que mencionan los padres colombianos es el costo: «las actividades extraescolares son muy caras». Pero la actividad física no necesita presupuesto. Necesita intención y tiempo.
Actividades por edad y nivel de inversión
Ninos de 3 a 6 anos — sin costo o costo minimo
- Juego libre en parques o zonas verdes del barrio (al menos 60 minutos diarios)
- Baile en casa con música a diferentes ritmos
- Circuitos de obstáculos con cojines, cajas o sillas en la sala
- Saltar en charcos, rodar en pasto, trepar (con supervisión)
- Caminatas cortas hasta el mercado o la tienda del barrio
Ninos de 7 a 12 anos — bajo costo
- Ciclovía dominical (gratuita en Bogotá, Medellín, Cali, Barranquilla y muchas otras ciudades)
- Fútbol, baloncesto o voleibol en parques del barrio (la pelota es la única inversión)
- Natación en piscinas comunales o del barrio (muy accesible en ciudades intermedias)
- Clases de artes marciales en academias de barrio (desde 60.000 pesos mensuales)
- Ciclismo familiar los fines de semana
- Carreras de obstáculos caseras o en parques de aventura municipales
Adolescentes de 13 a 17 anos — con mayor autonomia
- Equipos deportivos del colegio o del barrio
- Gimnasio con supervisión (muchas cajas de compensación en Colombia ofrecen tarifas subsidiadas)
- Senderismo y ecoturismo (Colombia tiene una oferta enorme y muy accesible)
- Deportes como escalada, patinaje, skate o artes marciales que generan identidad y comunidad
- Clubes de atletismo o ciclismo municipales (muchos son gratuitos por programas de Coldeportes)
Cómo estimular el movimiento sin que se sienta como obligación
- Vincule el movimiento a algo que ya le guste. Si al niño le gustan los dinosaurios, llévelo a hacer senderismo buscando «fósiles». Si le gusta la música, póngala a bailar o a hacer yoga con música de sus artistas favoritos.
- Haga del movimiento parte del transporte cotidiano. Caminar o ir en bicicleta al colegio, a la tienda o a casa de un amigo suma minutos de actividad sin que sienta que «está haciendo ejercicio».
- Convierta las tareas del hogar en actividad. Barrer, fregar el patio, subir escaleras en lugar del ascensor, llevar el mercado. Estos movimientos pueden sumar entre 20 y 30 minutos adicionales de actividad moderada al día.
- Use la tecnología a favor. Juegos de realidad aumentada como Pokémon GO, aplicaciones de retos de movimiento familiar o videos de baile en YouTube pueden ser puentes entre la pantalla y el movimiento.
- Celebre el proceso, no solo los resultados. El niño que aprende que moverse es divertido y que se siente capaz de hacerlo tiene mucho más probabilidad de mantener ese hábito en la adolescencia y la adultez.
- No lo use como castigo ni recompensa. «Si sacas buenas notas, vamos al parque» o «como te portaste mal, no vas a jugar fútbol» asocian el movimiento con condiciones que lo hacen inestable. La actividad física debe ser parte de la rutina, no un privilegio variable.
El rol del colegio y las políticas públicas: lo que Colombia hace bien y lo que falta
La educación física escolar es una oportunidad fundamental para cumplir con las disposiciones de los organismos internacionales de realizar actividad física regular en los niños. En Colombia, la ley establece dos horas semanales de educación física como mínimo en los colegios oficiales, pero en la práctica muchas instituciones no las cumplen o las dedican a clases teóricas. Los programas de recreo estructurado y los descansos activos, donde los niños tienen acceso a materiales de juego supervisados, son prácticamente inexistentes en la mayoría de los colegios públicos del país.
Lo que sí funciona: la Ciclovía dominical es uno de los programas de actividad física urbana más exitosos del mundo y fue reconocida por la OPS como modelo a seguir en América Latina. El IDRD en Bogotá, los INDER en Medellín y Cali, y los institutos municipales de deporte en muchas ciudades intermedias ofrecen programas gratuitos o subsidiados de actividad física para niños y jóvenes. El problema no es la oferta: es la información y el involucramiento de las familias para aprovecharla.
Conclusión: el cuerpo que se mueve hoy es el adulto sano de mañana
Los niños y adolescentes que se ven afectados por el sobrepeso tienen mayores posibilidades de desarrollar diabetes, obesidad, enfermedades crónicas no transmisibles y algunos tipos de cáncer a lo largo de sus vidas. La ecuación es simple y brutal: el niño sedentario de hoy tiene muchas más probabilidades de convertirse en el adulto enfermo crónico de 2040 y 2050.
Pero el sedentarismo infantil no es un destino. Es un hábito. Y como todo hábito, se puede cambiar cuando el entorno cambia. No hace falta un gimnasio, ni una actividad costosa, ni una rutina perfecta. Hace falta un padre que se levante del sofá, le apague la pantalla al niño y le diga: «vamos a dar una vuelta». Treinta minutos. Hoy. Y mañana de nuevo.
Si su hijo presenta sobrepeso, dificultades para moverse o muestra resistencia extrema a la actividad física, consulte con su pediatra o con un profesional en medicina del deporte. El abordaje multidisciplinario con nutrición, pediatría y actividad física supervisada es el más efectivo.
Redacción Altavoz360 · Salud Infantil y Familia · Julio 2026





